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Las reglas son claras. La aplicación, no.
El marco normativo del fútbol mundial no deja lugar a dudas. El Artículo 4 del Estatuto de la FIFA declara neutralidad absoluta en materia de política y religión. La Ley 4 de la IFAB (International Football Association Board) prohíbe que el equipamiento de los jugadores tenga mensajes políticos, religiosos o personales. El Código Disciplinario de la FIFA sanciona el uso de gestos, palabras u objetos que transmitan mensajes de naturaleza política, ideológica o religiosa. Y el Reglamento Disciplinario de la UEFA replica exactamente lo mismo para las competiciones europeas.
Es decir: la regla dice que ninguna religión tiene espacio en la cancha. Ninguna. Esa es la teoría.
La práctica es otra cosa.
Cuando escribís "Amo a Jesús", te advierten
En diciembre de 2024, el defensor inglés Marc Guehi, capitán del Crystal Palace e hijo de un pastor, escribió "I love Jesus" en su brazalete de capitán durante un partido de Premier League contra el Newcastle. La FA lo contactó de inmediato para "recordarle formalmente" que cualquier mensaje religioso en la indumentaria está prohibido según la Regla A4 de sus regulaciones. Guehi no se dejó intimidar. En el siguiente partido, contra el Ipswich Town, escribió "Jesus loves you" en el mismo brazalete. La FA volvió a contactarlo, pero no lo sancionó formalmente.
Lo que hace el caso de Guehi particularmente revelador es un detalle que casi nadie menciona: el brazalete donde escribió su mensaje era un brazalete arcoíris de la campaña Rainbow Laces, una iniciativa de la organización Stonewall en apoyo a la comunidad LGBT+. Los capitanes de los 20 equipos de la Premier League recibieron estos brazaletes con un mensaje ideológico ya incorporado. Guehi aceptó usarlo, pero le agregó su propio mensaje de fe. La FA consideró que el mensaje cristiano era una infracción. El mensaje LGBT+ del brazalete, no.
Mientras tanto, en ese mismo fin de semana, Sam Morsy, capitán del Ipswich Town y musulmán practicante, directamente se negó a usar el brazalete arcoíris citando sus creencias religiosas. No recibió ninguna advertencia.
En abril de 2025, Cody Gakpo, delantero del Liverpool, marcó un gol en la goleada 5-1 contra el Tottenham que le dio al Liverpool el título de la Premier League. Se levantó la camiseta y mostró una remera interior con el mensaje "I Belong to Jesus" — exactamente el mismo mensaje que Kaká había mostrado en la final de la Champions League de 2007. La FA le envió una carta formal de advertencia.
Cuando parás un partido por el Ramadán, nadie dice nada
Desde abril de 2021, la Premier League tiene un protocolo oficial que permite detener partidos para que los jugadores musulmanes rompan su ayuno durante el Ramadán. La primera vez que se aplicó fue en un Leicester City vs Crystal Palace, cuando el árbitro detuvo el juego para que Wesley Fofana y Cheikhou Kouyaté pudieran hidratarse y consumir geles energéticos al caer el sol.
Esto no es un gesto espontáneo de un jugador. Es un protocolo institucional, acordado entre árbitros y capitanes antes de cada partido, que detiene oficialmente el juego — un partido de la liga más cara y competitiva del mundo — para acomodar una práctica religiosa específica. Y se aplica no solo en la Premier League, sino en toda la pirámide del fútbol profesional inglés, desde la primera división hasta la League Two.
El 28 de febrero de 2026, en Elland Road, el árbitro Peter Bankes detuvo el Leeds vs Manchester City en el minuto 12 para que los jugadores musulmanes del City rompieran su ayuno. La pantalla del estadio mostró un mensaje explicando la pausa. Una parte de la hinchada local — muchos de los cuales ni siquiera podían ver la pantalla — abucheó.
La reacción fue inmediata. Pep Guardiola dijo: "Respeten la religión, respeten la diversidad". La organización antidiscriminación Kick It Out calificó los abucheos como "extremadamente decepcionantes" y recordó que el protocolo existe "desde hace varios años". El propio Leeds United emitió un comunicado condenando a sus propios hinchas.
Nadie — absolutamente nadie — cuestionó la legalidad del protocolo. Nadie preguntó si detener un partido oficial por una práctica religiosa viola la "neutralidad" que la FIFA exige en sus estatutos. Nadie señaló la contradicción.
POR QUÉ IMPORTA ESTA NOTICIA
Porque no estamos hablando de una opinión. Estamos hablando de hechos documentados que demuestran un patrón:
Un jugador cristiano escribe "Amo a Jesús" en un brazalete y recibe una advertencia formal. Otro muestra "Pertenezco a Jesús" en una remera y recibe una carta de la FA. Un club serbio despliega un ícono de un santo ortodoxo y paga 40.000 euros. Un jugador paraguayo muestra "Dios es la escalera al éxito" y es suspendido 5 partidos.
Pero la misma liga que envía esas advertencias detiene partidos oficiales, con protocolo institucional, para acomodar el ayuno del Ramadán. Y eso no solo es permitido — es celebrado.
Si la regla dice "neutralidad religiosa", entonces neutralidad para todos. Si vas a acomodar una práctica religiosa con un protocolo oficial, no podés sancionar a otro jugador por expresar la suya con tres palabras en un brazalete. Y si lo hacés, no es neutralidad: es preferencia.
Esto no es un problema de fe. Es un problema de coherencia institucional. Y el fútbol mundial, desde la FIFA hasta la Premier League, no lo tiene resuelto.
ANÁLISIS CRÍTICO
Lo que ningún medio dice con claridad — y ZDA sí — es esto: el fútbol mundial tiene un sistema de doble vara religiosa que funciona con una lógica muy específica. El Islam recibe acomodación institucional. El cristianismo recibe advertencias formales. Y todo esto ocurre bajo un reglamento que dice tratar a todas las religiones por igual.
La FIFA no ha emitido una sola declaración cuestionando el protocolo de pausas por Ramadán en la Premier League. La UEFA tampoco. Pero la UEFA sí multó al Estrella Roja de Belgrado con 40.000 euros — hace menos de una semana — por un retrato de San Simeón con la frase "Que nuestra fe los guíe hasta la victoria" desplegado por su hinchada.
Pongámoslo en perspectiva: un tifo cristiano de 30 segundos cuesta 40.000 euros. Pero detener un partido entero durante 78 segundos por el Ramadán es "un protocolo acordado desde hace años" y cuestionarlo es discriminación.
La pregunta que nadie se atreve a hacer es simple: ¿qué pasaría si un equipo pidiera detener un partido para que sus jugadores cristianos rezaran el Ángelus al mediodía? ¿O para que un jugador judío observara el Shabat? La respuesta la sabemos todos: se reirían de la propuesta. Y eso dice todo lo que necesitamos saber sobre la "neutralidad" del fútbol mundial.
ANTECEDENTES
La tensión entre religión y fútbol no es nueva. En 2007, Kaká mostró su famosa camiseta "I Belong to Jesus" en la final de la Champions League, y ese gesto fue uno de los detonantes para que la FIFA endureciera su normativa sobre mensajes religiosos en la indumentaria.
En Paraguay, el caso más emblemático ocurrió en abril de 2014, cuando Jorge "Conejo" Benítez, delantero de Guaraní, mostró el mensaje "Dios es la escalera al éxito" en su camiseta interior tras marcar un gol contra Cerro Porteño. El Tribunal Disciplinario de la APF lo sancionó con 5 partidos de suspensión y una multa de 3 salarios mínimos, basándose en el Artículo 78 del Código Disciplinario. La sanción fue finalmente anulada por el Tribunal de Apelación tras un escándalo mediático. Más recientemente, en abril de 2025, Alan Benítez de Cerro Porteño mostró un versículo bíblico en su camiseta tras un gol, reabriendo el debate.
Mientras tanto, en la Copa América 2024, la propia Conmebol — con sede en Paraguay — permitió que el pastor evangélico Emilio Agüero Esgaib diera un mensaje religioso en la ceremonia inaugural del torneo en Atlanta. Contra sus propias reglas.
SITUACIÓN ACTUAL
El protocolo de pausas por Ramadán en la Premier League sigue vigente y no ha sido cuestionado por ningún organismo del fútbol. La temporada 2025-2026 del Ramadán (del 17 de febrero al 18 de marzo de 2026) generó pausas en múltiples partidos sin incidentes, excepto el abucheo en Elland Road.
La UEFA acaba de multar al Estrella Roja de Belgrado con 95.500 euros (40.000 de los cuales por el mensaje religioso cristiano) el 27 de marzo de 2026.
Un ministro cristiano llamado Rikki Doolan presentó una queja formal ante la Premier League y la FA, argumentando que las pausas por Ramadán contradicen las mismas reglas que se usan para sancionar expresiones cristianas. Hasta el momento, no ha recibido respuesta.
QUÉ PUEDE PASAR
Lo que esperamos que pase: Que la presión mediática y las quejas formales obliguen a la FIFA y a las confederaciones a revisar su aplicación de la "neutralidad religiosa". O se permite todo — pausas, mensajes, expresiones de fe de cualquier religión — o no se permite nada. La coherencia no es negociable si querés que las reglas sean respetadas. En un escenario ideal, la FIFA emite una directriz clara que defina exactamente qué acomodaciones religiosas son aceptables y cuáles no, aplicada de manera uniforme para todas las creencias.
Lo que no debe pasar: Que el fútbol siga con esta lógica de "neutralidad selectiva" donde una religión recibe acomodación institucional y otra recibe sanciones. Porque ese camino no termina bien: genera resentimiento en las hinchadas (como ya vimos en Elland Road), alimenta narrativas de discriminación inversa, y erosiona la credibilidad de las instituciones deportivas. El peor escenario es que esto se politice aún más y el fútbol se convierta en otro campo de batalla cultural donde las reglas se aplican según la conveniencia del momento.
CONCLUSIÓN
El fútbol dice ser neutral en materia religiosa. Pero la neutralidad no es elegir qué religión acomodar y cuál sancionar — eso se llama preferencia. Cuando la misma liga que envía cartas de advertencia a jugadores por escribir "Amo a Jesús" detiene partidos enteros para facilitar el Ramadán, el mensaje es claro: hay religiones de primera y religiones de segunda.
Esto no es un ataque al Islam. Que un jugador pueda romper su ayuno durante un partido es perfectamente razonable. Lo que no es razonable es que esa misma razonabilidad no se aplique cuando un jugador quiere expresar su fe cristiana con tres palabras en un brazalete.
Las reglas del juego, como las reglas de la vida, solo funcionan si se aplican para todos por igual. El día que el fútbol entienda eso, habrá ganado un partido mucho más importante que cualquier liga.
Desde acá, el búho sigue observando. Y lo que ve no le gusta.
FUENTES
- ESPN (cobertura de Guardiola sobre abucheos en Leeds, caso Guehi, caso Gakpo)
- Sky Sports (comunicado oficial del Leeds United)
- Premier League (protocolo oficial de pausas por Ramadán)
- Goal.com (comunicado Leeds United, caso Guehi)
- COPE (cobertura del incidente Leeds vs City)
- La Tercera (cobertura del incidente en Elland Road)
- Maldita.es (sanciones UEFA en Eurocopa 2024)
- Semana (multa al Estrella Roja de Belgrado, marzo 2026)
- El Litoral (sanción UEFA al Estrella Roja, detalle de montos)
- OkDiario (multa UEFA por símbolos cristianos)
- Premier Christian News (queja formal de Rikki Doolan, caso Gakpo)
- The Telegraph (advertencia FA a Gakpo)
- ACI Prensa (caso "Conejo" Benítez, Paraguay)
- Última Hora (sanción APF a Benítez)
- Versus (caso Alan Benítez, Cerro Porteño 2025)
- BioBioChile (pastor evangélico en Copa América 2024)
- Chequeado (normativa FIFA sobre expresiones políticas)
- Yahoo Sports (protocolo Ramadán Premier League)
- Daily Sabah (pausas por Ramadán en fútbol profesional inglés)
La Premier League para partidos por el Ramadán y nadie dice nada. Pero si escribís "Amo a Jesús" en un brazalete, te mandan una advertencia formal. ¿Neutralidad religiosa? No. Doble vara. 🦉 #DobleVara #FútbolYReligión

