Qué propone la ley exactamente
El proyecto de ley busca prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años, con verificación obligatoria de edad por parte de las plataformas digitales. Los adolescentes de entre 16 y 17 años podrían usar redes, pero solo con consentimiento verificable de sus padres o tutores.
En otras palabras: si tenés un hijo de 15 años, el Estado paraguayo decidió que vos no sos capaz de determinar si puede o no tener una cuenta de Instagram. Aunque lo acompañes, lo supervises y le pongas reglas en tu casa, el Estado dice que no. Él sabe mejor.
El senador Kemper invitó a una audiencia pública para analizar el proyecto, afirmando que el Estado tiene que velar sobre el principio constitucional de protección a niños y adolescentes. El argumento suena razonable. Pero la letra chica cuenta otra historia.
Quiénes están detrás
Los proyectistas son Patrick Kemper y Lizarella Valiente, ambos senadores del movimiento Honor Colorado — el brazo político del cartismo, que se presenta públicamente como la barrera conservadora contra las agendas globalistas.
Valiente no es nueva en este terreno. Ya en 2023 defendió un proyecto para regular las redes sociales, usando como argumento la violencia telemática y lo que ella llamó "violencia política" contra mujeres en redes. En ese momento, el proyecto que apoyaba era de la senadora Zenaida Delgado y apuntaba a combatir el "ciberacoso". Ahora el foco cambió a los menores, pero la estrategia es la misma: usar una causa noble para abrir la puerta a más control estatal sobre lo que la gente puede decir y ver en internet.
Y después está Miguel Ángel Gaspar,(Conocido Globalista) director de Paraguay Ciberseguro. Gaspar es el representante técnico del Paraguay en un programa llamado Eurofront, un acuerdo entre el gobierno paraguayo y la Unión Europea para analizar marcos legales y medidas de seguridad de datos en puestos fronterizos. Su perfil oficial lo define como Delegado por Paraguay para el Programa Eurofront sobre seguridad de datos personales en las fronteras.
Nadie dice que Gaspar no sea un experto legítimo en ciberseguridad. Lo es. Pero cuando la asesoría técnica de un proyecto de ley viene de alguien cuya carrera está vinculada a programas financiados por la Unión Europea — la misma UE que impulsa exactamente este tipo de regulaciones en su territorio — la pregunta es inevitable: ¿esto nació en Asunción o llegó empaquetado desde Bruselas?

Por qué importa esta noticia
Esto no es solo una ley sobre TikTok y adolescentes. Es una discusión sobre un principio constitucional fundamental: la patria potestad. En Paraguay, la Constitución establece que los padres tienen el derecho y la responsabilidad de criar, educar y proteger a sus hijos. No el Senado. No Conatel. No un algoritmo de verificación de edad.
Cuando el Estado te dice que no podés decidir si tu hijo de 15 años tiene una cuenta de redes sociales — aun cuando estés dispuesto a supervisarlo — te está diciendo que no confía en vos como padre. Y una vez que ese precedente queda establecido, la siguiente prohibición es más fácil.
En lo económico: Paraguay no tiene la infraestructura tecnológica ni regulatoria para implementar verificación de edad a nivel de plataformas. ¿Quién paga eso? ¿Las plataformas van a invertir millones para cumplir con una ley paraguaya? ¿O simplemente van a restringir el acceso desde Paraguay y punto?
En libertad individual: Si hoy el Estado decide que un menor de 16 no puede ver redes sociales, mañana puede decidir qué contenido es "apropiado" para un mayor de 18. La pendiente resbaladiza no es una teoría — es exactamente lo que está pasando en Europa.
Análisis Crítico
Hay que ser honestos: el problema que mencionan los senadores es real. Hay chicos de 10 años viendo contenido que no deberían ver. Hay ciberacoso. Hay adicción a pantallas. Nadie con sentido común niega eso.
Pero la solución no es que el Estado reemplace a los padres. La solución es darle herramientas a los padres, educar, y exigirle a las plataformas mejores controles parentales — no prohibiciones absolutas que tratan a todos los menores como incapaces y a todos los padres como negligentes.
Y la contradicción política es enorme. Honor Colorado se vendió como el movimiento que iba a frenar las agendas globalistas. Prometieron ser la muralla conservadora. Y ahora resulta que dos de sus senadores más visibles están impulsando exactamente el tipo de ley de control estatal que promueve la Unión Europea. Es el caballo de Troya más predecible de la historia.
Kemper afirmó que la iniciativa se inspira en lo que ya se está haciendo en otros países como Australia, Francia, Brasil y Estados Unidos. Lo dice con orgullo. Pero lo que no explica es que en Australia la ley está siendo desafiada en la Corte Suprema, donde el Digital Freedom Project la considera una amenaza a los derechos civiles. Después de dos meses de implementación, adolescentes australianos ya encontraron múltiples formas de evadir las restricciones usando reconocimiento facial de terceros.
En Francia, la Asamblea Nacional aprobó el proyecto con 130 votos a favor y 21 en contra en enero de 2026 , pero legisladores de izquierda lo criticaron como una forma de "paternalismo digital" y una respuesta simplista.
Hasta nueve organizaciones de protección infantil francesas pidieron que en lugar de prohibir a los niños, se responsabilice a las plataformas.
Dicho de otro modo: los países que Kemper usa como ejemplo están teniendo enormes problemas para implementar sus propias leyes, y varios sectores — incluyendo defensores de derechos de niños — consideran que estas prohibiciones son el camino equivocado.
Antecedentes
La tendencia mundial de restringir el acceso de menores a redes sociales no nació en Paraguay. Australia fue el primer país en implementar una prohibición a nivel nacional para menores de 16 años, que entró en vigencia el 10 de diciembre de 2025. La ley fue inspirada en parte por el libro "The Anxious Generation" del psicólogo Jonathan Haidt, que vincula el aumento de problemas de salud mental adolescente con el uso de redes sociales.
En Paraguay, el proyecto modifica la Ley N° 5653 de 2016, que ya regulaba la protección de menores frente a contenidos nocivos en internet, pero sin establecer una edad límite para el uso de redes.
Lo que la ley vigente no lograba — porque nunca se implementó bien — ahora quieren solucionarlo con una ley nueva. El patrón es conocido: en lugar de hacer funcionar lo que ya existe, legislan algo más grande, más visible y más invasivo.
Situación actual
La audiencia pública del proyecto se llevó a cabo el 23 de marzo de 2026. El proyecto está en fase de debate en comisiones del Senado. Todavía no fue votado en plenaria.
A nivel internacional, la lista de plataformas restringidas en Australia incluye Facebook, Instagram, X, TikTok, YouTube, Snapchat, Reddit, Threads, Kick y Twitch. Dinamarca también está avanzando hacia una prohibición similar para menores de 15, que podría convertirse en ley a mediados de 2026. Malasia y Brasil preparan legislaciones en la misma dirección.
Qué puede pasar
Lo que debería pasar: El Senado revisa el proyecto, escucha las voces críticas y lo transforma en una ley que fortalezca los controles parentales y obligue a las plataformas a mejorar sus filtros, sin prohibir el acceso de los menores de manera absoluta. Los padres mantienen la última palabra. Se invierte en educación digital real en vez de prohibiciones simbólicas.
Lo que no debería pasar: El proyecto avanza con modificaciones cosméticas, se aprueba una versión "suavizada" que igual establece restricciones de edad, pero sin la infraestructura ni los recursos para implementarla. Paraguay termina con una ley que suena bien en los titulares pero que no cambia nada en la práctica — excepto sentar el precedente legal de que el Estado puede decidir qué tecnología pueden usar tus hijos, sin tu consentimiento.
Conclusión
La protección de los menores en internet es un tema serio y legítimo. Pero proteger no es lo mismo que prohibir, y regular no es lo mismo que controlar. La pregunta que todo padre paraguayo debería hacerse no es si las redes sociales son peligrosas para los chicos — claro que pueden serlo. La pregunta es: ¿quién decide cómo proteger a tu hijo? ¿Vos o el Estado?
Cuando legisladores que se autodenominan conservadores proponen leyes que le quitan poder a la familia y se lo dan al aparato estatal, algo no cierra. Y cuando esas leyes vienen asesoradas por personas vinculadas a programas europeos que promueven exactamente este modelo de control, el búho presta atención.
Porque el búho ve con claridad en la oscuridad. Y lo que se esconde detrás de esta ley no es protección infantil — es un ensayo general de control estatal sobre la información.
Fuentes:
- La Nación Paraguay — "Debatirán sobre proyecto de ley que prohíbe redes sociales a menores"
- Radio Tupambaé — "Paraguay avanza con un proyecto para limitar el acceso de menores a redes sociales"
- Ponta Porã Informa — "Paraguay busca prohibir que menores de 16 años accedan a redes sociales"
- Paraguay.com — "¿Prohibir o educar? El dilema de las redes sociales en menores"
- ABC Color — "Lizarella Valiente defiende proyecto de ley para reglamentar redes sociales"
- Última Hora — "Experto advierte sobre la falta de protección de datos"
- Campus Party Paraguay — Perfil de Miguel Ángel Gaspar
- Wikipedia — Online Safety Amendment (Social Media Minimum Age) Act 2024 (Australia)
- NPR — "2 months in, how are Australia's age restrictions working?"
- CNN — "Macron pushes for fast-track ban on social media for under-15s"
- Al Jazeera — "French MPs approve law seeking ban on social media for children below 15"
- CNBC — "Australia is trying to enforce the first teen social media ban"
- Cato Institute — "Australia's Under 16 Social Media Ban: A Warning for Online Speech"
- Euronews — "Will France be next to ban social media for children under 15?"

