Análisis del video de Carlos Mateo Balmelli, que es el único que se animó a decir la verdad entre los opositores politicos!
LOS SENADORES AL PARECER NO SE ANIMAN A VOTAR POR LA VERSIÓN DIPUTADOS! QUE LE BENEFICIA AL 90% DE LOS PARAGUAYOS!
El déficit ya supera los USD 380 millones anuales y crece. Balmelli lo dijo claro: reformar duele, pero no reformar destruye. Es el único politico opositor que se animó a decir la verdad!
El problema en palabras simples
Imaginá que tenés una empresa donde por cada empleado jubilado hay solo 3 trabajando. Lo mínimo necesario para que el sistema funcione son 5. La Caja Fiscal tiene 232.631 aportantes activos y 74.339 jubilados: una relación de 3,1 activos por cada pasivo, cuando los estudios actuariales indican que se necesitan al menos cinco.
¿Y quién paga la diferencia? Vos. Yo. El que compra en el supermercado. El microempresario. El que trabaja en el sector privado y nunca va a tener esa jubilación privilegiada.
El déficit acumulado en los últimos diez años asciende a USD 1.683 millones, de los cuales USD 1.493 millones corresponden a las fuerzas públicas y fueron financiados mediante impuestos generales.
Ese es el agujero que el ciudadano común lleva tapando con su plata hace una década, sin saberlo.
¿Quiénes generan el déficit?
No es todo igual. El único sector con superávit operativo es el de los empleados públicos. Los mayores déficits se registran en el Magisterio Nacional, que explica cerca de la mitad del rojo total; la Policía Nacional, con un déficit cercano al 60%; y las Fuerzas Armadas, con un déficit superior al 75%.
El dato más escandaloso: el Magisterio Nacional reúne casi el 50% de los beneficiarios, mientras que policías y militares no cuentan con fondos acumulados y dependen directamente del Presupuesto General de la Nación.
Traducción: cada guaraní que falta lo pone el Estado. Y el Estado es el impuesto de nosotros.
¿Qué propone la reforma?
El proyecto introduce cambios paramétricos: una edad mínima de jubilación de 57 años para sectores que no la tenían, aumento de aportes al 22% distribuido entre trabajador y Estado, y nuevo cálculo del haber jubilatorio con tasas de sustitución entre el 60% y el 85% según edad y años de aporte.
Dicho en criollo: antes un maestro podía jubilarse a los 50 años. Con la reforma, tiene que esperar hasta los 57. Aportar un poco más. Y cobrar una jubilación proporcional a lo que aportó. Igual que el resto de los mortales.
Los estudios actuariales del MEF estiman que estas medidas reducen el déficit actuarial en más del 60% y permiten postergar el agotamiento de los recursos del Programa Civil hasta 2032.
Lo que dijo Balmelli y nadie más se animó a decir
Carlos Mateo Balmelli —ex senador, ex presidente del Congreso, hombre de la oposición— rompió el molde. En su análisis del video que motivó esta nota, fue directo:
"Si la clase política no tiene los huevos suficientes para enfrentar a los manifestantes y grupos de presión, el déficit superará los 400 millones este año y podría llegar a los 800 millones para 2028."
Balmelli entiende lo que muchos opositores prefieren ignorar: aplaudir a los manifestantes hoy para ganar votos es hipotecar el país mañana. Eso no es solidaridad, es cobardía con nombre de estrategia electoral.
En su análisis, señaló algo que ZDA comparte completamente: reformar la Caja Fiscal no es neoliberalismo. Es justicia social real. Cada guaraní que se pierde en el agujero de la Caja es un guaraní que no va al hospital público, a la escuela de la periferia, al puente que lleva 10 años sin construirse.
Por qué importa esta noticia
El senador Natalicio Chase advirtió que, de no tomarse medidas, el aporte del Estado a la Caja Fiscal alcanzaría en 2026 un monto similar al presupuesto total destinado a obras públicas.
Que quede claro: no es un número abstracto. Es elegir entre seguir financiando jubilaciones de privilegio o construir caminos, hospitales y escuelas para el 90% que no accede a esos beneficios.
Sin reformas, el déficit anual de la Caja Fiscal podría superar los USD 700 millones en los próximos cinco años, compitiendo directamente con recursos destinados a salud, educación, inversión pública y programas sociales.
Análisis crítico
Lo que hizo bien el Ejecutivo: Presentar la reforma. No es poca cosa. Gobiernos anteriores la postergaron sistemáticamente porque políticamente incomoda. Santiago Peña la puso sobre la mesa.
Lo que hizo mal el proceso: La "socialización" fue insuficiente. Cuando las reformas estructurales se anuncian sin preparar el terreno social durante meses, el resultado es siempre la misma película: manifestaciones, paros y presión para rebajar los cambios hasta que queden en nada.
El problema de fondo que nadie menciona: En algunos regímenes como el Magisterio Nacional, los Docentes Universitarios, la Policía y las Fuerzas Armadas, no se establece una edad mínima de jubilación, a diferencia del régimen general de la Administración Pública, que exige un mínimo de 62 años.
Ese es el privilegio concreto que se está discutiendo. Y los que se manifiestan lo saben perfectamente.
El rol de los opositores: Con honrosas excepciones como Balmelli, la oposición está usando la reforma para golpear al Gobierno sin ofrecer ninguna alternativa técnica seria. "Dialoguemos más" sin propuestas concretas no es oposición, es populismo barato.
Antecedentes
La Caja Fiscal lleva años en rojo creciente. Entre los años 2014 y 2024, la Caja Fiscal acumuló un déficit aproximado de USD 1.162 millones. Ningún gobierno anterior tocó el problema en serio. Lo dejaron crecer como un tumor ignorado, esperando que fuera problema del siguiente.
Situación actual
Hoy, 10 de marzo de 2026, el Senado paraguayo debate la reforma mientras los gremios docentes y las fuerzas públicas mantienen movilizaciones. Los docentes exigen que el aporte estatal se eleve al 12,9%, mientras el preacuerdo alcanzado apunta al 10%. Diputados está previsto para tratar la versión final del Senado el jueves 12 de marzo, tras lo cual quedará en manos del Ejecutivo para su promulgación o veto.
El reloj corre. Y el déficit también.
Qué puede pasar
Escenario positivo: El Senado aprueba la reforma con ajustes razonables que logran un equilibrio entre sostenibilidad fiscal y protección de derechos adquiridos. El Ejecutivo la promulga, se aplica de forma gradual, y Paraguay evita la debacle que vivió Argentina con su sistema previsional. En cinco años, los recursos liberados van a salud y educación.
Escenario realista: La presión de los gremios logra rebajar tanto la reforma que el resultado final es un parche cosmético. El déficit sigue creciendo. En tres años vuelve el debate, pero con los números peores. La clase política dirá que "lo intentó" y seguirá sin resolver nada. El ciudadano común seguirá pagando la cuenta.
Conclusión
Lo que se vé acá no es complicado: un sistema que hace décadas favorece a una minoría organizada y ruidosa, financiado silenciosamente por una mayoría que trabaja y paga impuestos sin chistar.
Balmelli lo dijo. Los números lo confirman. La pregunta que el Congreso tiene que responder esta semana no es técnica: es moral. ¿Del lado de quién están? ¿Del 10% que marcha? ¿O del 90% que no tiene tiempo de marchar porque está trabajando para pagar estas jubilaciones?
La historia tiene memoria. Y los que voten en contra de la reforma esta semana van afuea, ya que el 90% le vamos a pasar la factura!

